
Definitivamente el hecho aislado del pasado juego entre Cucuta vs Envigado entre Pinto y Escalante ha dado tela para cortar a Carlos A. Velez, que pasando factura por ventanilla está radicalizado con hacer sacar del fútbol a Jorge Luis Pinto y solo él sabe porque?. Incluso Ramiro Suarez que en su alcaldía entrego las llaves de la ciudad al prestante comentarista reclamo bajarle el tono al tema, Pinto que lo tiene entre las cuerdas judiciales por supuesta injuria y calumnia con el apoyo de un connotado penalista y seguramente como revancha su contrincante de tinglado continua con posturas exageradas que nada contribuyen a la buena convivencia en el fútbol como poseedor muchas veces de la ultima palabra. En una columna escrita para el semanario nuevo estadio y como para atizar mas al tema se refiere en los siguientes términos el señor Velez :
"Y lo último fue sacar de los estadios a los “instigadores de violencia“ como lo pide la FIFA y la misma sociedad. Dejar por fuera del escenario a los que promuevan actos violentos y más si se trata de quienes deben dar ejemplo, como protagonistas que son del espectáculo, es una NECESIDAD Y UNA OBLIGACIÓN SOCIAL.
Harto se lucha en el mundo para que los violentos no tengan sitio en las tribunas, como para ser laxos con quienes tienen la obligación de trabajar con sensatez, respeto y sin desequilibrios.
El asunto pasa ahora porque los recursos, a los que tiene derecho todo ciudadano, no sirvan para echar por tierra el camino andado sobre la modernidad por la comisión. Dicho de otra manera, el país espera que las Apelaciones también entiendan, que los pasos dados conducen a mejorar las cosas, por medio de las reglas universales y que no ocurra que, lo hecho bien por un lado, sea regresado al salvajismo por el otro".
"No se vería bien que un violento consuetudinario, en el 2003 acusó a un club y un árbitro de manejar un resultado en su contra y que en el 2006 terminó golpeado por un colega, amén de sus acusaciones insultantes e injustas, vaya a ser exonerado o suavizado por un segundo tribunal.
Hay que tener sintonía en el fin que se persigue por parte de las comisiones de primera y segunda instancia. Si vamos a modernizar y a ajustar la ley a la modernidad, y más aún a castigar a los violentos sin piedad, todos debemos mirar hacia el mismo lado. Otra cosa será cohonestar con lo que en el mundo se persigue y se castiga drásticamente". Las comillas son nuestras.
Harto se lucha en el mundo para que los violentos no tengan sitio en las tribunas, como para ser laxos con quienes tienen la obligación de trabajar con sensatez, respeto y sin desequilibrios.
El asunto pasa ahora porque los recursos, a los que tiene derecho todo ciudadano, no sirvan para echar por tierra el camino andado sobre la modernidad por la comisión. Dicho de otra manera, el país espera que las Apelaciones también entiendan, que los pasos dados conducen a mejorar las cosas, por medio de las reglas universales y que no ocurra que, lo hecho bien por un lado, sea regresado al salvajismo por el otro".
"No se vería bien que un violento consuetudinario, en el 2003 acusó a un club y un árbitro de manejar un resultado en su contra y que en el 2006 terminó golpeado por un colega, amén de sus acusaciones insultantes e injustas, vaya a ser exonerado o suavizado por un segundo tribunal.
Hay que tener sintonía en el fin que se persigue por parte de las comisiones de primera y segunda instancia. Si vamos a modernizar y a ajustar la ley a la modernidad, y más aún a castigar a los violentos sin piedad, todos debemos mirar hacia el mismo lado. Otra cosa será cohonestar con lo que en el mundo se persigue y se castiga drásticamente". Las comillas son nuestras.
La pregunta que tenemos que hacernos es sí con estas posturas de arrogancia y poder le estamos haciendo bien a la sociedad del fútbol, afortunadamente guste le o no, en una época como la actual donde el respeto por las libertades individuales fundamenta la vida en sociedad; según eso para los señores del comentario el padre Alberto sí viviera en Colombia, tal vez ya estaría alistando maletas para irse a la patagonía, como quieren con el profesor Pinto enviarlo como él dice a guantanamo. Por fortuna las apelaciones son de ley y los tribunales del deporte deben darle claridad al caso por encima de los caprichos y de presiones externas, porque la sociedad saben que la sanción inicial tiene otros matices por fuera de la realidad y las normas legales.



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